La selección por puestos como alternativa a la selección por cuerpos
Abstract
Los sistemas de selección mostrados en el panel en que ha quedado integrada esta ponencia, coinciden en que utilizan un sistema de selección denominado de "selección por cuerpos", lo que hace que las características de sus procesos selectivos ofrezcan escasas diferencias en su aplicación. Esta uniformidad se rompe en la Administración de la Comunidad Foral de Navarra. Esta Comunidad tiene, por razones históricas, frente al resto de las Comunidades Autónomas españolas, una serie de peculiaridades en la gestión y administración de sus competencias, que le permiten contar, entre otras, con un sistema de reclutamiento y selección de sus empleados públicos, privativo y diferencial. A diferencia del resto de Comunidades Autónomas españolas, cuenta con un sistema denominado de "selección por puestos". Este sistema ofrece, a la hora de reclutar a los mejores empleados públicos, ventajas e inconvenientes si lo comparamos con el sistema de "selección por cuerpos". Resulta ventajoso, en cuanto que, por ej., permite adaptar el proceso selectivo en cuestión a las concretas características funcionales y competenciales, que se requieren para el desempeño de un puesto de trabajo determinado. Por esta última razón, la aplicación de este sistema incorpora, más que cualquier otro, algunas pruebas distintas de las habituales y habitualmente utilizadas por el sector privado, destacando entre ellas, las aptitudinales y todas aquellas que permitan seleccionar por aptitudes y competencias, sistema por el que se apuesta claramente. Por el contrario, esta ventaja se convierte en una dificultad cuando nos planteamos la propia organización de los procesos selectivos, dado que se multiplica el número de órganos de selección y tribunales necesarios, lo que complica la logística e infraestructura de los distintos procesos selectivos. El sistema de "selección por puestos", en su aplicación práctica, se convierte en un sistema que se podría denominar "sistema de selección mixto" entre el sistema de cuerpos y el sistema de puestos. Se trata pues, de explicar las características propias de este sistema y, a su vez, mostrar las ventajas e inconvenientes que este peculiar sistema ofrece. La evaluación del desempeño, la gestión de los Recursos Humanos y la formación incorporada a los procesos selectivos, se muestran como elementos clave a la hora de poder llevar a cabo todo lo antedicho. Una Administración Pública del Siglo XXI tiene que mejorar y optimizar sus sistemas selectivos con el fin de seleccionar a los mejores empleados públicos y, así, poder dispensar a sus ciudadanos un servicio público, no sólo eficaz, sino eficiente. El nuevo escenario abierto tras la aprobación del Estatuto Básico del Empleado Público el pasado año 2007, puede presentarse como el bálsamo necesario para poder superar las históricas dificultades en esta materia y responder de la forma que exigen una sociedad y una ciudadanía del Siglo XXI.