dc.description.abstract | El municipio, por representar la unidad política primaria del Estado en el que se generan interesantes formas de participación y expresiones organizadas, es en la actualidad la instancia donde se promueve la modernización de la democracia en América Latina, lo cual constituye un paradigma en la actualidad: el reto de la evaluación y control ciudadano de la gestión pública a través de una efectiva participación popular. Venezuela avanza hacia la implementación de un nuevo modelo político, social y económico; es por esto que la consolidación de la democracia participativa y protagónica se inscribe plenamente en la construcción de la Nueva República. La eficacia, eficiencia y transparencia del Estado depende de dos condiciones indispensables: un Estado federal descentralizado, en oposición al centralismo, el burocratismo y la discrecionalidad en la gestión de los asuntos públicos; y la teoría-praxis de la democracia local, es decir, la democracia participativa y protagónica en su máxima expresión. Por esta razón, la participación ciudadana es variable independiente en el control y evaluación de la gestión pública local, y es condición sine que non para alcanzar un Estado y una Sociedad que derroten la ineficacia, la ineficiencia y la corrupción, en todas sus modalidades y en todos los niveles de gobierno. En Venezuela debemos concebir una nueva ciudadanía, una ética y cultura ciudadana de carácter participativo, como una identidad compartida, y de esta manera proveer una fuente de unidad nacional. En la actualidad, resulta una necesidad el fortalecimiento de sistemas ciudadanos de evaluación y control popular de la gestión pública, para enfrentar una cultura del ejercicio representativo del poder, una cultura del ciudadano pasivo. | |